Saltar al contenido

Qué ocurre si alguien decide enterrarse junto a su perro

Hay muchas curiosidades acerca de los seres humanos y todo lo referido a la muerte. Pero quizás una persona ya una mascota se ha querido tanto que muchas veces se presta para poder pensar, qué ocurre si alguien decide enterrarse junto a su perro. Por eso desde Neetcurioso queremos contarte si puede ser legal tener un entierro junto a tu mascota.

Qué ocurre si alguien decide enterrarse junto a su perro

Las leyes y la amistad canina

Hay personas que realmente aman a sus mascotas que desean poder ser enterrados junto a ellos. Sin embargo se pueden encontrar con varios obstáculos legales. Existen países como España que los dueños de las mascotas para poder enterrar a las mismas en su casa, deben contar con una propiedad extensa  que  les permite poder solicitar y obtener una licencia para construir un panteón funerario que cumpla las normas. Por ende no se puede enterrar de cualquier forma a un animal o una mascota.

Las normas que posee la policía sanitaria, lo que hacen es regular el tratamiento de aquellos restos orgánicos para no convertirse en una fuente de riesgo para la salud pública de los ciudadanos. Por ende si la mascota muere, se debe dar parte al ayuntamiento o a algún centro veterinario que se harán cargo del entierro de dicha mascota ¿pero que ocurre si una persona quiere tener su entierro junto a su perro?.

Qué ocurre si alguien decide enterrarse junto a su perro-

Lo que tienes que saber es que si eres dueño de una mascota, puedes pagar un funeral y organizar un entierro en un cementerio de animales. Otra de las cosas también que puedes hacer es incinerarlo a través de un servicio especializado y conservar dichas cenizas en una urna. Pero si hablamos de un gran cariño por tu mascota, podemos dejar constancia de que deseamos ser enterrados junto a la mascota a través de un testamento o un documento.

De esta manera y así lo hizo la abuelita de la foto. La misma pidió poder compartir su morada eterna junto a las cenizas de su perro fiel llamado Fluffy, quien murió 5 años antes que ella. Esto ha sucedido en el Estado de Nueva York en el año 2013. Allí se autorizó que las personas y las mascotas pueden ser enterradas en compañía.