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El gusto por la sal puede ser genético

El gusto por la sal puede ser genético y así lo reveló un estudio ya que al parecer existe una variación genética que permite que algunas personas prefieran alimentos muy salados. Seguramente en más de una oportunidad debes haber visto o conocido a una persona que suele echarle demasiada sal a su plato de comida, pero al parecer esto puede ser genético y te contamos porque.

El gusto por la sal puede ser genético

Por qué nos gusta tanto la sal

Un estudio realizado por la Universidad de Kentucky afirma que el gusto por la sal puede ser genético. Según lo que se ha revelado en los resultados del estudio hay personas que tienen una especial preferencia por las comidas demasiado saladas. Esta variante genética ha sido detectada en el gen TAS2R38 y anteriormente habías sido vinculado con la preferencia de alimentos amargos.

En si este hallazgo plantea interesantes cuestiones ya que por un lado la conclusión seria pensar en que el gusto por los sabores amargos y salados, tienen raíces similares, aunque los investigadores también creen que esta asociación puede ser un mecanismo del organismo para poder lograr que la sal enmascare el sabor amargo.

Por otro lado más práctico, el descubrimiento abre puertas a futuras investigaciones para poder tratar de que estas personas que tienen un gusto considerablemente alto por la sal, puedan moderar ese impulso de tener que echarle mucha sal a la comida.